Cada 29…

Este sábado que pasó fue 29  y como es tradición en  muchos hogares del Río de la Plata, en la casa Petraglia-Arenas prepararon  gnocchi de papa.

Papas y harina de trigo, dos ingredientes humildes que suelen quedar en el fondo de la despensa a finales de mesy que son la base de éste, uno de mis platos favoritos de la cocina Italiana. Adoptados por Uruguay y Argentina dentro de su propia gastronomía, la costumbre de los gnocchi viene, como muchas de las tradiciones latinas, de “había una vez un santo…”  Y como suele suceder  en estos casos, la línea entre lo divino y lo pagano es bien fina, así que una moneda (de alta denominación) debe ponerse debajo del plato para llamar a la bonanza.

La receta de los gnocchipuede variar según quién los prepare pero básicamente es la misma: papa, harina, sal y agua. Lo bonito de esta historia es que esta tradición, con la que creció Nicolás, de origen uruguayo, nacido en Venezuela y criado la mayor parte de su vida en Canadá, se sigue manteniendo para que sus hijos, de origen Colombiano-Uruguayo y criados en Toronto, vivan con los sabores y las tradiciones con las que creció su padre.

La nostalgia mantiene las tradiciones y las tradiciones nos construyen como seres humanos dentro de nuestras propias historias de vida.

*Foto de archivo familiar Petraglia-Arenas.