Viaje a Kawagoe

El martes 3 fue el día de la Cultura en Japón (文化の日), y por lo tanto día festivo. Siempre que hay días así intentamos aprovecharlos y salir de Tokyo (porque agota, AGOTA MUCHO), así que nos fuimos a pasar el día a Kawagoe, una ciudad en la prefectura de Saitama, justo a 30 kilómetros de Tokyo. En metro tardamos una hora en llegar, y nos costó alrededor de 1000 yenes (ida y vuelta), así que es un destino ideal para pasar el día.

Kawagoe es conocida como la “Pequeña Edo”. En esa misma época la ciudad jugaba un papel muy importante, ya que en ella se almacenaban un montón de provisiones que llegaban de otras zonas. Es por eso que en Kawagoe podemos encontrar almacenes, conocidos con el nombre de kura (蔵), los cuales resistieron los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. Pueden encontrarse en la calle principal y tienen un color negro bastante característico. Aunque no saqué ninguna foto en condiciones de ellos…

Después de comer en una cafetería super mona, nos fuimos a pasear un poco por la calle principal, Kurazukuri (蔵づくり), llena de los almacenes que os he comentado antes. Estas construcciones se han mantenido desde el período Edo, así que al pasear por la zona podemos sentirnos como si estuviéramos en el pasado.

La calle Kurazukuri está llena de un montón de tiendas de productos típicos, muchas de las cuales llevaban abiertas cientos de años.  Había de todo tipo, pero destacaban sobre todo las tiendas de productos tradicionales y dulces. Hicimos una parada en una tienda de productos de matcha (helados, té frío, mochis…) y nos compramos… ¡sí, mochi! Y qué ricos, por favorrrrrrr.

Mirad qué montaña de mochi
Tienda donde podía encontrarse todo tipo de pescado seco, el cual es muy popular en Japón, además super sano. En ella nos compramos una bolsita con tres calamares secos, las piezas enteras. 
Un letrero muy mono con un haba muy verde
Totoro está por todas partes. No podía faltar una tienda dedicada a las películas del Estudio Ghibli, donde podréis encontraros un montón de cosas adorables
Fachada de un comercio tradicional en Kawagoe

En una bocacalle de la calle Kurazukuri podemos encontrar la torre del campanario (時の鐘), que es un símbolo para la ciudad de Kawagoe. Fue construída hace más de 400 años y consta de tres pisos, midiendo un total de 16 metros. La campana suena cuatro veces al día. En la calle donde se encontraba había un montón de personas esperando para escuchar la campana. Nosotros no nos quedamos, y seguimos nuestro camino.

Alejada un poco de la calle principal, se encuentra el Callejón de las golosinas, o Kashiya Yokocho (菓子屋横丁). Es una calle bastante estrecha, pero está abarrotada de tiendas de dulces y demás productos, los cuales se siguen produciendo de la misma manera en la que lo hacían en el Período Meiji, cuando surgió esta calle. Había mucha gente y no pudimos acercarnos apenas a comprar nada, pero aquí os dejo algunas fotos de los puestos de comida.

Puesto de dango ❤
Puesto de patatas asadas ❤
Puesto de snacks japoneses
Puesto de unos dulces que eran muy populares pero que yo me quedé sin saber de qué eran

Ese día también nos encontramos varias figuras grandes de animales en algunas calles de la ciudad. No sé por qué motivo las habrían puesto, pero eran bastante curiosas y muy monas. Yo quería pasear más y buscar todas, pero nada de nada ????

Después de pasear un poco más y dar vueltitas y comprar algunas que otras cosas, volvimos a la estación. La verdad es que en Kagawoe había más puntos de interés, como varios templos, museos… ¡incluso festivales! Pero eso ya lo veremos cuando volvamos en otra ocasión ???? De momento, os dejo algunas fotos más que saqué ese día

Si queréis conocer más sobre Kawagoe, os dejo un documento que ha preparado el mismo ayuntamiento de la ciudad en español. De ahí he sacado mucha información para escribir la entrada, y podéis encontrarlo aquí.

Espero que os haya gustado mucho nuestro viaje, tanto como a nosotros, y me alegro de poder compartirlo por aquí. Un saludo y hasta prontito.